viernes, 3 de septiembre de 2010

El arte del buen comer!

Comer y beber!


¿Es correcto comer y beber a la vez? No es recomendable. La trofología explica que cualquier bebida que se ingiera en grandes cantidades junto a la comida diluye los jugos gástricos dificultando la digestión. Esto se complica mas si los líquidos ingeridos están a temperaturas muy bajas, pues los músculos del conducto digestivo se contraen con la baja temperatura.

La excepción es el vino y cualquier bebida que este predigerida por la fermentación. En líneas generales la grafología recomienda consumir líquidos antes o después de las comidas y no durante ellas, exceptuando el vino y la cerveza.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

EL HIGADO ENFERMO.

La Depuración del higado.



El buen estado de salud se da cuando las actividades de los órganos y funciones corporales se realizan de forma correcta y en equilibrio siendo la ruptura del mismo lo que nos lleva a perder la salud. Por otra parte, las células que forman nuestro organismo genera sustancias de desecho que eliminamos de forma natural cuando éstas no sobrepasan el nivel de tolerancia, algo que depende de cada individuo (edad, herencia, estado general...).


Sin embargo, hay alimentos y productos como el café, el tabaco, diversas drogas, productos tóxicos, algunos aditivos alimentarios, contaminantes de las aguas, medicamentos, etc., que dificultan las actividades celulares e incrementan la cantidad de desecho por lo que los órganos eliminadores se ven incapaces de desembarazarse de las toxinas.


Se puede afirmar que la salud de un individuo depende de la capacidad de su organismo para eliminar los residuos perjudiciales, tanto de origen interno como externo. Y como hoy el ser humano no suele mantener una conducta que respete las leyes naturales en cuanto a alimentación, ejercicio, hábitos de conducta, etc, llega un momento en que se hace necesaria una depuración. Signos que unas veces se manifiestan como una enfermedad grave y en otras como fatiga, caída del cabello, pérdida de apetito, uñas quebradizas, dificultad para conciliar el sueño, decaimiento, astenia y otros signos subjetivos que indican falta de energía.


La depuración hepática- es pues una de las primeras acciones que deberíamos tomar cuando nos planteamos el tratamiento de cualquier patología. Porque lo más eficaz es siempre comenzar "limpiando el terreno".


Síntomas del Proceso Depurativo


Depurar el organismo consiste en disminuir su nivel de toxemia, disminuyendo los tóxicos externos, y ayudando a los órganos eliminadores a realizar su función estimulando la eliminación de toxinas.


Un buen drenaje debe durar entre 3 y 10 días. Depende del estado general (que evidenciará de un modo aproximado el nivel de toxemia), de la edad, de la constitución y de si existe o no alguna patología.


Hay que advertir,  que un proceso depurativo conlleva la aparición de una "crisis aguda", algo que patentiza que en el organismo se están produciendo cambios significativos. Durante esa crisis observaremos cómo se cumple la "Ley de Hering": cuando existe una sintomatología muy evidente todos los síntomas van cambiando, expresándose por orden inverso de aparición: primero los más recientes, después los más antiguos. Y antes los de las zonas inferiores que los de las zonas superiores.


Signos que nos informan de la evolución del proceso:


• la lengua se cubre de una gruesa capa de saburra blanca o amarillenta (en función de la composición de los residuos que se eliminan por esta vía). Cuando vuelve a ser sonrosada y la capa de saburra es blanca y fina otra vez es indicio de que la depuración ha finalizado.


• el aliento es fuerte, a veces hasta fétido. Cuando se ha depurado lo suficiente vuelve a ser fresco y limpio.


• La orina es más oscura y densa, con olor fuerte y diferente. Vuelve a ser clara al final de la depuración.


• Las heces son también más oscuras, concentradas y abundantes volviendo a su color y textura normales cuando finaliza la depuración.


La técnica  consiste en un ayuno la cantidad de materia fecal no aumenta aunque también es cierto que generalmente hay deposición diaria, señal de que en el interior del intestino había residuos que no podían eliminarse con la defecación normal cotidiana (esto ocurre sobre todo en personas que de manera habitual son estreñidas o bien tienen divertículos en el intestino).


Esta crisis en ocasiones muestra  diversos síntomas generales:


-Dolor difuso y/o jaqueca, señal de alarma para el organismo que invita a la búsqueda de calor, reposo, rechazo de alimentos...


-Fiebre que tiende a disminuir con rapidez el índice de toxemia excesivo pues pone en marcha unas medidas excepcionales. Es el caso de un aumento de la frecuencia cardiaca, el incremento de la circulación sanguínea y el reforzamiento de la función respiratoria.


Y dado que sabemos que la fiebre cumple una función de defensa orgánica, es importante no actuar nunca contra ella -a no ser que sea muy elevada- sino mantenerla controlada en todo momento; por ejemplo, mediante la aplicación de paños fríos acompañados de fricciones en la espalda o baños de agua fría.


- Aminoración de las funciones muscular y sensorial así como de la digestiva. Estos síntomas suelen aparecer con más intensidad cuanto más elevada es la toxemia y más riguroso el procedimiento adoptado mientras que se presentan de forma muy suave o incluso no aparecen cuando la toxemia es leve y/o la depuración se realiza lentamente, con supresión gradual y paulatina de bebidas estimulantes como el café o el té y la adopción de unos hábitos adecuados y de una dieta depurativa.


Dependiendo de cada individuo, podríamos encontrarnos con otros síntomas particulares como aumento de la sudoración, incremento de mucosidades nasales o faríngeas, lagrimeo, aparición de forúnculos, etc.


Lo más aconsejable, siempre que los síntomas no sean demasiado violentos o impliquen algún riesgo para el individuo, es encauzarlos mediante técnicas naturales y no suprimirlos ya que la propia naturaleza del individuo es la que elige la forma más adecuada para restablecer el equilibrio.


Recomendaciones durante la Desintoxicación


• Consuma,  alimentos de origen biológico.


• Consuma frutas como desayuno, almuerzo y/o sustituto de la cena.


• Prepare los alimentos al vapor, hervidos o a la plancha usando utensilios de acero inoxidable


• Elimine el consumo de productos refinados, la carne roja y los productos lácteos y derivados.


• Evite el consumo de bebidas alcohólicas, excitantes, etc.


• Procure no tomar alimentos fritos, congelados, precocinados, etc.


• Tome algún tipo de caldo depurativo diariamente y fuera de las comidas.


• Trate de reducir la cantidad de alimentos a ingerir.


• Evite las situaciones de estrés.


• Mantenga una higiene externa e interna adecuadas.


• Realice una actividad física acorde con sus necesidades.


• Duerma un mínimo de horas para que el sueño sea reparador.


• Beba agua filtrada o embotellada.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Trofoterapia respuesta a muchos problemas.

Sin energía, molestias estomacáles y sobrepeso? Lee...

Entre los múltiples beneficios que se derivan de la correcta combinación de los alimentos se encuentran el ayudar a la desintoxicación del cuerpo, el aumento que se produce de nuestra energía, que desaparecen nuestros problemas de estómago y fundamentalmente que perdemos peso.

Todo ello razones suficientes para, al menos, prestarle un poco de atención ya que se puede realizar con pequeños cambios y no se trata de pasar hambre.

La importancia de la correcta combinación de alimentos radica en que determinadas combinaciones se digieren mejor que otras, esto se fundamenta en la química fisiológica.



Debemos aceptar nuestras limitaciones digestivas y que el combinar de manera incorrecta supone la formación de sustancias tóxicas debido a que se producen putrefacciones, fermentaciones, gases, flatulencias, acidez e indigestión. Sustancias que el cuerpo, por supuesto, se ve en la obligación de eliminar.



Una comida mal combinada puede llegar a tardar 8 horas o más en salir del estómago, cuando lo normal es que lo haga en unas 3 horas o menos, si se ha combinado adecuadamente.



Para ilustrarlo con un ejemplo, una mala combinación sería mezclar en una misma comida proteína con almidón.

La explicación de por qué es químicamente incompatible es la siguiente:



Para digerir una proteína el estómago segrega jugo ácido, sin embargo, el almidón necesita un jugo alcalino. Por eso, si ingerimos al mismo tiempo una proteína con un almidón entran también al mismo tiempo en el estómago un jugo ácido con uno alcalino.

Resultado: se neutralizan, no se digiere ni uno ni otro, pasan varias horas en las que la proteína acaba pudriéndose y el almidón fermentándose dentro del estómago.


Consecuencias: gases, flatulencias, acidez y sustancias tóxicas.



En cambio, si tanto la proteína como el almidón se hubieran tomado por separado y sólo acompañados con verdura respectivamente, se hubieran digerido a la perfección.

¿Por qué? Porque las verduras se digieren tanto en un medio ácido como en uno alcalino.



De modo que, no se trata de no comer las cosas que nos gustan sino de con qué nos las comemos.



Comer de un modo consciente y razonado y siguiendo una serie de sencillas pautas para sacar el máximo provecho de los alimentos que ingerimos.

Buena suerte!

martes, 24 de agosto de 2010

Enzimas, enzimas, enzimas...

Las enzimas y la digestión


Las enzimas adoptan una estructura tridimensional que permite reconocer a los materiales específicos sobre los que pueden actuar -substratos-. Cada una de las transformaciones, que experimentan los alimentos en nuestro sistema digestivo, está asociada a un tipo específico de enzima. Estas enzimas son las llamadas enzimas digestivas. Cada enzima actúa sobre un sólo tipo de alimento, como una llave encaja en una cerradura. Además, cada tipo de enzima trabaja en unas condiciones muy concretas de acidez, como se puede ver en el cuadro de abajo. Si no se dan estas condiciones, la enzima no puede actuar, las reacciones químicas de los procesos digestivos no se producen adecuadamente y los alimentos quedan parcialmente digeridos.

Ptialina  actúa sobre los almidones, es producida en la boca (glándulas salivares). necesita un medio moderadamente alcalino.


Amilasa, actúa sobre los almidones y los azúcares. Glucosa. Producida en el estómago y páncreas. Medio moderadamente ácido.

Pepsina, actúa en las proteínas. Péptidos y aminoácidos. Producida en el estómago. Medio muy ácido.

Lipasa,  actúa en las grasas. Acidos grasos y glicerina. Producida en el páncreas e intestino. Medio alcalino y previa acción de las sales biliares.

Lactasa, actúa en la lactosa de la leche. Glucosa y galactosa. Producida en el intestino (su producción disminuye con el crecimiento). Medio ácido.

El proceso normal de digestión de los alimentos, mediante la acción de las enzimas, da como resultado nutrientes elementales (aminoácidos, glucosa, ácidos grasos, etc.) que asimilamos en el intestino y son aprovechados por el organismo. Sin embargo, cuando las enzimas no pueden actuar o su cantidad es insuficiente, se producen procesos de fermentación y putrefacción en los alimentos a medio digerir. En este caso, son los fermentos orgánicos y las bacterias intestinales las encargadas de descomponer los alimentos. La diferencia es que en lugar de obtener exclusivamente nutrientes elementales, como en el caso de la digestión propiciada por las enzimas, se producen además una gran variedad de productos tóxicos (indól, escatól, fenól, etc.). Estas sustancias también pasan a la sangre, sobrecargando los sistemas de eliminación de tóxicos del organismo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Cómo es tu digestión?

Principios Generales para la Asimilación



La asimilación de los alimentos depende del organismo de cada individuo. Sin embargo, hay una serie de reglas que todos compartimos.


Comer sin ansiedad ni nerviosismo.Es necesario comer tranquilamente, dedicándose sólo a disfrutar de la comida y masticar bien cada bocado. Si durante la comida procuramos no beber también reduciremos la probabilidad de sufrir incompatibilidades alimentarias.


No comer en exceso ni demasiado poco.Conviene levantarse de la mesa antes de sentirse lleno, de ese modo será mucho más sencillo realizar la digestión. Tampoco conviene pasar hambre, porque se provoca una sensación de ansiedad.


Cocinar al vapor, al horno o a fuego lento.Conviene evitar el microondas y la olla a presión porque las altas temperaturas pueden eliminar el contenido en vitaminas y sales minerales de los alimentos.


No tomar congelados, conservas ni conservantes.Los alimentos, aún conservados en la nevera, van perdiendo valor vitamínico, de modo que conviene consumirlos frescos y sin preservativos.


Evitar mezclar en exceso.Lo mejor es comer sólo dos o tres productos distintos para no entorpecer la labor de los jugos gástricos. La dieta ha de ser variada, pero la variedad se debe de dar en las distintas comidas y no todo en una.


Consumir antes los alimentos de rápida digestión.Las hortalizas y las carnes magras se pueden digerir así sin que se vean perjudicados por los de digestión lenta, como tocino, huevos, quesos grasos, aceites y mantequillas.

domingo, 22 de agosto de 2010

Melones o sandias (patilla o “watermelon)







El melón o sandia es un alimento tan apropiado para el consumo humano que no requiere ninguna digestión en el estómago, sino que pasa rápidamente por el estómago hacia el intestino delgado, dónde es digerido y asimilado. Pero esto únicamente puede suceder cuando el estómago está vacío y el melón se consume solo o acompañado exclusivamente por otras frutas crudas.


Cuando el melón se consume junto con o después de otros alimentos que exigen una compleja digestión estomacal, no puede pasar al intestino delgado hasta después de terminada la digestión de los otros alimentos. Eso hace que quede retenido, fermente rápidamente y produzca toda clase de molestias gástricas.


Hay que comer el melón solo o no comerlo.

Cómo saber que alimentos combinar.

Combinar los alimentos para perder peso.


El estado químico incorrecto es la ácidez provocada por la fabricación y acumulación de ácido proveniente de los productos derivados de la digestión y el metabolismo en cantidades mayores, a las que el cuerpo es capaz de eliminar.

Este componente ácido reduce la reserva vital de alcaloides en el cuerpo, lo que puede provocar toxemia o la autointoxicatión.


Los alimentos se clasifican en 3 tipos dependiendo de los requisitos químicos, para lograr una buena digestión. Estos son:


• Alimentos que forman alcaloides, como las frutas y las verduras. Estos alcaloides son el producto final de los alimentos después de la digestión.


• Proteínas concentradas como en la carne, el pescado, los huevos o el queso. Estos alimentos forman ácido tras la digestión.


• Hidratos de carbono o alimentos con un alto contenidos de almidón, que forman ácidos como cereales, pan y todos los alimentos que contengan harina y/o azúcares (no incluye a los azúcares naturales de las frutas).


Aunque alimentos ricos en proteínas y alimentos ricos en almidón forman acidos los dos, su digestión requiere distintas condiciones por lo que nunca deben ser ingeridos en la misma comida.


LAS REGLAS PARA UNA BUENA COMBINACION:


* No se deben mezclar el consumo de almidones y azúcares con proteinas y frutas ácidas en la misma comida.


*Las verduras, ensaladas y frutas (si son ácidas o dulces) correctamente combinadas deberían ser la mayor parte de nuestra dieta.


*Las proteínas, almidones y las grasas se deben consumir en pequeñas cantidades.


*Solamente se debe consumir cereales integrales y almidones no procesados, y se deben eliminar de nuestra dieta todos los alimentos refinados y procesados.


*Debe dejarse por lo menos 4 horas entre el consumo de almidones y proteínas como la carne.


*La leche no combina bien con la comida y debería ser tomada lo menos posible, o eliminada. (el cuerpo humano no produce lactasa, la enzima que digiere la leche  los dos primeros años de vida, asi que, usted ya no digiere la leche, en el próximo capítulo hablaremos un poco más de la leche).


*NO mezclar los alimentos, que se combinan mal según la siguiente clasificación:


• GRUPO A: Proteínas: carnes, aves, queso, huevos, pescado, soja, yogurt


• GRUPO B: Alimentos Neutrales: casi todas las verduras, todas las ensaladas, semillas, frutos secos, hierbas, nata, mantequilla, aceite de oliva.


• GRUPO C: Almidones/hidratos, galletas, pan, tartas, avena, pasta, papas, arroz, azúcares, miel/dulces


Forma de hacerlo:


• Se puede mezclar cualquier alimento del grupo A con cualquiera del grupo B


• Se puede mezclar cualquier alimento del grupo C con cualquiera del grupo B


• No mezclar nunca alimentos del grupo A con los del grupo C


• Mezcle verduras o ensaladas con legumbres y que estos junto con alimentos no procesados formen la mayor parte de su dieta.